Sarriena es un lamento

Leioa, 3 – UD Logroñés, 3.

 

El golazo de Goti en el añadido impide a los riojanos ganar un partido de giros estelares

La UD Logroñés se deja dos puntos, y surge la duda de hasta dónde le alcanzará el ánimo a un equipo sin fortuna

@smorenolaya. Lejona.

Lejona no domina Bilbao porque no quiere, sabiendo que todavía no ha llegado su momento, como les sucede a los de Haro. El ‘Botxo’ se apretuja alrededor de la ría, y Lejona respira aire fresco con el orgullo que se siente mirar desde las alturas. En lo alto de su montaña observa hacia Bilbao con pesadumbre, siempre desde pequeñas y caras casas unifamiliares que piensan en Bilbao y su Athletic, sin prestar atención al Leioa, el mejor equipo de esta segunda vuelta. Nadie se pasa un sábado por la tarde por Sarriena, ni aun tan siquiera con el primer toque de corneta de la primavera; desconocedores todos sus vecinos de que ayer concurrían dos equipos divertidos, goleadores, inofensivos en defensa, y con mucho talento de media cintura hacia arriba. Ni por esas acude nadie a Sarriena. Y vaya si deben lamentarlo hoy. Seis goles no se ven todos los días; mucho menos en el marmóreo Grupo II. Goles de todo tipo y condición, para acabar de dar más gustito.

El control de Marcos André previo a su tanto en Sarriena. / Oskar Matxin.

Y sin embargo, Sarriena es un lamento casi eterno. Nadie viendo a sus jugadores, que festejaron en la soledad de su convocatoria de 16 futbolistas uno de esos goles que todos deseamos gritar en alguna ocasión. El Leioa ayer se topó con su gol de Nayim, y nadie lo vio; y al que nunca ha tenido acceso el sufridor seguidor blanquirrojo, que desde el ‘Soutazo’ no duerme de las muchas malas noticias que debe encajar habitualmente. Porque ayer Sarriena fue un lamento blanquirrojo a pesar de haber sumado un punto.

En veinte segundos, los riojanos pasaron de sumar tres puntos y una victoria capital para sus opciones de play off, a ver cómo Goti la clavaba en toda la escuadra desde más de veinte metros y frustraba a un equipo que parece tan convencido de su competitividad y buen hacer –en líneas generales, nadie es perfecto en Segunda B– como de su mal de ojo que se extiende desde Formentera hasta la primavera que está por llegar. Y veremos hasta donde le aguanta el fondo anímico a un equipo un poco harto de verse siempre en la frontera sinuosa de la quinta posición clasificatoria.

El consuelo de que aquí (Grupo II) no gana casi nadie, y de que todos pinchan con relativa regularidad no acaba de convencer a un grupo de jugadores y técnicos que hacen las cosas bien y en los momentos determinantes reciben el duro castigo del gol en contra. Goti, con ese salvaje disparo de veinte metros puso el empate a tres en el marcador, y ni tiempo tuvo la UD Logroñés de sacar de centro. Una rotura de corazón en toda regla, que dejó a los blanquirrojos helados cuando los primeros rayos primaverales parecían apuntar que los momentos determinantes estaban por llegar con una sonrisa en la boca, que se venía por fin la hora de la verdad y los riojanos, tras ganar el Tudelano podían hacer lo propio con el equipo de moda.

Pero no. En el minuto 92, la UD Logroñés se dejó por el camino dos puntos tras una segunda parte bien jugada para que no pasara nada tras el tanto de Rayco en el minuto 65. Fútbol control que se dice. Y bien controlado. Era el 2-3, y la lección parecía estar aprendida tras un primer tiempo divertido, vibrante, de ida y vuelta, y goles por todos los rincones. Empate a dos con momentos estelares, impropios de esta Segunda B, de Sarriena… y con Rayco siempre como artista principal. Su primer tanto es sencillamente una obra de arte de cómo conducir y regatear sobre un césped donde dan ganas de estabular vacuno viejo para los asadores de Artxanda.

El lamento final de Rubén Martínez tras el golazo en el 92 de Goti. / Oskar Matxin.

Empataba Rayco un encuentro que comenzó torcido, que es como finalmente se cerró. Luca Ferrone, un ‘ex’ se cobró la revancha de una baja incompresible en su momento. Y aun así, el equipo supo rearmarse desde el acierto que ante Lealtad y Osasuna B faltó. Acertaron Rayco (en dos ocasiones) y Marcos André, para remontar el partido, que volvió a empatar Yurrebaso tras otro error defensivo. Con la lección aprendida, el equipo estuvo a veinte segundos de cerrar un triunfo vital, que se queda en empate ante el talento de Goti, que ya convirtió Las Gaunas en otro lamento.

 

FICHA:

SD Leioa: Iturrioz; Luca Ferrone, Villar (Lean- dro, m. 73), Córdoba, Óscar Pérez (Ízaro, m. 85), Nico (Jorge, m. 65); Goti, Iriondo, Dani; Yurrebaso y Óscar García.

UD Logroñés: Miguel; Santos, Caneda, Zubiri, Paredes; Rubén Martínez (Sotillos, m. 77), Remón, Salvador, Rayco; Marcos André (Ñoño, m. 85), y Chamorro (Espina, m. 56).

Goles: 1-0, m. 5, Ferrone. 1-1, m. 15, Rayco. 1-2, m. 25, Marcos André. 2-2, m. 35, Yurrebaso. 2-3, m. 65, Rayco. 3-3, m. 92, Goti.

Árbitro: Muñoz Piedra, del Colegio Madrileño. Amonestó a los locales Villar e Iriondo; y a los visitantes Caneda y Marcos André.

Incidencias: Partido jugado en Sarriena. 150 personas en las gradas. Césped en pésimas condiciones. Tarde primaveral con una ligera brisa.

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