Contrastes riojanos

UD Logroñés, 3 ; Gernika, 0

Sotillos marca el primer gol del partido, y se estrena con la blanquirroja. / Fernando Díaz.

La UD Logroñés supera al Gernika, suma 55 puntos, se mantiene a seis del play off y espera que cambie su suerte de cara a las últimas cinco jornadas.

Sotillos, Salva Chamorro y Titi marcan en un partido que cambió por una nueva lesión, esta vez la de Muneta, que hasta entonces había sido de lo mejor.

@smorenolaya. Logroño

Existe una expresión riojana que deja al forastero cariacontecido. Le asaltan multitud de dudas al escucharla tratando de indagar en su propósito. El “sí por los cojones” que viene a ser un no rotundo que cierra la puerta a cualquier tipo de discusión. Un sí por los cojones es un no con solera, redondo, triunfal… es una negación con girito final, con chanza, morro y mucho ‘artisteo’. Es un no (sí por los cojones) con denominación de origen que indica una relación sincera con el taco ante el infortunio y la mala racha. Un no en mayúsculas para evidenciar que aquí no se baja nadie hasta que los números y las muchas lesiones indiquen lo contrario.

Sin César Remón, sin Arnedo, sin Rayco, sin Ramiro, sin Ñoño (titulares a buen seguro)… y para el minuto 55 sin uno de los mejores hasta el momento, Antxon Muneta, la UD Logroñés le respondió con un sí por los cojones a un Gernika que con su estilo directo buscó el primero para poner de los nervios a unos riojanos que perdieron por la lesión de Muneta la pelota en el segundo tiempo y por tanto el norte de su juego hasta lograr el tercero, obra de un Titi que a medio gas tras 11 meses de lesión hizo el definitivo en el minuto 88 tras un lanzamiento desde su propio campo que entró sin la presencia del portero Carrio, que se marcó un solteros contra casados en toda regla. Ahora bien, tras el error del meta había que golpear la pelota como lo hizo Titi, es decir, con la dirección adecuada desde tan lejos. Así se puso fin a una segunda parte de sufrimiento por la lesión de un Muneta que había sido hasta entonces el faro de un equipo vertical, con ritmo y muy ordenado en defensa. Pero sin Muneta, el asunto se complicó, porque no había en el banquillo nada para darle sentido a lo que Sergio Rodríguez lleva todo el campeonato proponiendo.

Salva Chamorro festeja el segundo, lo hizo de cabeza. / Fernando Díaz

Las lesiones se han convertido en el principal rival de este equipo en el peor momento del curso, lo que se ha dado en conocer como el Everest de este complejo Grupo II: Gernika, Mirandés, Sporting B, y Racing… Todos así de seguiditos. Ni Remón, ni Arnedo, ni Ramiro, ni Rayco, ni Ñoño… y parece que ahora tampoco Muneta. Cuatro centrocampistas, un central titular y los dos máximos goleadores fuera de escena. Y aun así el equipo se marcó un primer tiempo fantástico marcado sobre todo por un primer cuarto de hora con dos goles (Sotillos por insistencia y Chamorro por olfalto), cuatro oportunidades claras (Espina contra sus impulsos), y con un Gernika sin capacidad de respuesta en el área contraria ante el buen tono que parece haber encontrado de nuevo el equipo riojano.

Pero sin Muneta y sin todos los demás anteriormente mencionados, y con Miguel Santos intentando, sin conseguirlo, hacer de 8, el Gernika vio motivos suficientes para lograr al menos el empate en Las Gaunas, que no llegó por el buen orden defensivo de los cuatro de atrás más Carles Salvador, y el acierto de un Miguel que no tuvo paradas decisivas pero sí juego aéreo suficiente para no permitir muchos remates directos o incluso las temidas segundas jugadas de todos los equipos vascos.

Digamos que el equipo supo atacar y tener equilibrio cuando tuvo sobre el terreno de juego a alguno de esos jugadores que sencillamente saben tener la pelota. Y al menos supo mantener cierto orden defensivo cuando, por la lesión de Muneta sumada a las ya existentes en esa línea del centro del campo, el asunto mermó considerablemente al no tener más alternativas, y así se impidió ver de nuevo lo en otras veces visto: desaprovechar ventajas claras como contra el Leioa o el Arenas, por ejemplo. No pasó, y el equipo sumó así un triunfo de vital importancia, porque le permite seguir con vida a pesar de encontrarse terriblemente mermado por las muchas lesiones y esos seis puntos que a día de hoy le separan del cuarto clasificado, un Racing con un calendario más benévolo sin duda.

Titi marcó en el 88, y lo celebró con Arnedo, que veía el partido desde la grada. / Fernando Díaz.

Es el contraste en el que se maneja este equipo en la actualidad. Supera goleando al segundo mejor visitante del campeonato, un Gernika en modo equipo de moda, que vino a Las Gaunas para dejar a los riojanos casi sin opciones. Y sin embargo, los blanquirrojos le golean para señalarles a los aficionados el camino hacia Miranda para jugar ante un Mirandés que sigue perdiendo fuera de casa para manifestar lo irregular que es. Y aún así, ni el equipo ni la afición parecen disfrutar plenamente de la opción real una remontada, al no acabar de ver posible que con tantas bajas y con tan pocos efectivos sea posible escalar la montaña más alta del campeonato con el cuarto puesto a dos partidos de distancia cuando faltan cinco jornadas por delante. Se golea a un rival directo y aún así parece cuestión de tiempo toparse de lleno con la realidad de este curso: el infortunio.

Son los contrastes emocionales a los que se enfrenta un equipo y una afición que tienen una semana para, el primero, ir recuperando a futbolistas (a alguno por lo menos), y el segundo, para ir sumando gente y que en Anduva haya más altas que las muchas bajas que sin duda merman las opciones de una plantilla que no acaba de ganar nunca con plenitud, ni aun goleando a un rival directo.

 

Ficha:

UD Logroñés: Miguel; Sotillos, Caneda, Zubiri, Paredes; Rubén Martínez (Cifu, m. 76), Espina, Carles Salvador, Muneta (Miguel Santos, m. 55); Salva Chamorro (Titi, m. 66) y Marcos André.

Gernika: Carrio; Kevin Calle (Pradera, m. 62), Berasaluce, Carracedo, Ekaitz; Larrucea; Entziondo, Abaroa, Olaetxea, Santamaría (Murgoitio, m. 84); y Txema Pan (Güemes, m. 70).

Goles: 1-0, m. Sotillos. 2-0, m. 16, Salva Chamorro. 3-0, m. 88, Titi.

Árbitro: Bosch Domenech, de colegio valenciano. Amonestó a Titi en la celebración de su gol en la grada junto a Arnedo; y a Carrio.

Incidencias: Partido jugado en Las Gaunas. Tarde agradable. Césped en perfecto estado salvo el área que cubre el gol sur. 2.867 personas vieron el partido en directo.

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