El suceso de Urbieta

Gernika, 0 – UD Logroñés, 1.
La UD Logroñés suma un triunfo balsámico en Guernica desde la solidez y la intensidad

Rayco, decisivo, sumó el tanto de la victoria tras un buen primer tiempo y un inicio de segunda parte donde el equipo supo sufrir en defensa

@smorenolaya. Guernica.

Fue un 12 de noviembre. Ayer. Y se apunta aquí por si hiciera falta en un futuro. Porque quizás en unas semanas se pueda advertir que este equipo aprendió a mantener la portería a cero un 12 de noviembre en Guernica. Llovía, mucho; hacía viento, también; y poca gente o nadie esperaba una tarde entretenida. Lo suyo era ganar y punto. Y quizás en unas semanas, el suceso de Urbieta sea tal, y permita geolocalizar la reacción deseada para estar en el lugar imaginado a principio de temporada, justo a tiempo, cuando los tres primeros esperan cita con los riojanos.

Rayco, goleado, y Salvador, asistente, en el triunfo del Logroñés en Guernica. / Fernando Díaz

Fue en Urbieta cuando se produjo lo que en semanas podría ser observado como un suceso relevante. Fue en Guernica cuando por fin este equipo reconoció que la mayor virtud que una ambición puede tener en Segunda División B es aquello tantas veces repetido y no por ello menos importante de mantener la portería a cero.

Lo consiguió la UD Logroñés tras varias semanas de reflexión, que parecen haber permitido una profunda remodelación de los cimientos mismos de la obra. Primero, defender; y luego, Rayco para atacar. Es lo que hay. Es lo que son la mayoría de equipos. Y es a lo que en otoño se debe aspirar para no entregar definitivamente las armas antes de tiempo. Pasar las jornadas defendiendo y sumando para a partir de ahí cimentar lo que desea Sergio Rodríguez que sea su equipo. Poco a poco.

En Urbieta, los riojanos fueron fieles a su forma de comprender este deporte (ser protagonistas desde la pelota), pero sin pasar por alto el principio fundamental de una vida futbolística bañada en bronce: portería a cero. Por fin en Urbieta, los riojanos volvieron a ganar a domicilio doce jornadas después, y por fin los blanquirrojos lo lograron con la portería a cero. En Baracaldo y en Tudela no recibieron goles, pero tampoco consiguieron marcar en la contraria.

Ayer, por fin, defendieron casi con perfección y Rayco se encargó de hacer lo que felizmente lleva demostrando el último mes de competición: que a falta de que Iván Aguilar reivindique definitivamente su presencia como delantero centro de referencia más allá de vivir alejado en el extremo izquierdo, Rayco ha tomado la determinación de hacer goles (lleva seis), a la espera de poder dárselos a otros compañeros que se sumen a la fiesta.

Sotillos debutó en liga con la camiseta riojana. / Fernando Díaz

El propio Rayco se la dio a Iván Aguilar en el primer tiempo, cuando los riojanos debieron haber ganado el partido con cierta suficiencia. El canario se la puso a Iván Aguilar que tocó el balón con suavidad por encima de la salida del meta rival. Con tanta suavidad que en la misma línea de gol el central evitó que Aguilar por fin se quitara un peso de encima justo una semana antes de empezar a jugar contra los tres mejores del campeonato (Mirandés, Sporting B y Racing de Santander), justo cuando los equipos necesitan a sus mejores hombres, los más determinantes, para ser el elemento diferencial en estos partidos de apreturas que acercan éxitos o alejan festejos.

A Iván Aguilar se le espera tanto como Rayco está presente. Avisó en los primeros diez minutos con una jugada de tiralíneas que dibujó Arnedo y definió Rayco con elegancia: vaselina desde el vértice derecho del área grande para intentar superar a un Carrio que con las yemas de los dedos evitó el que hubiera sido el gol de la jornada. Una ocasión que viene a constatar qué clase de futbolista es Rayco, tan brillante como oportunista, pues se coló a la espalda de la defensa rival para ver el espacio que le marcó a un Caneda que asistió desde el lateral una pelota de seda que Rayco peinó lo justo para mandarla a la red.

Este tanto coincidió con los mejores momentos del rival, que pudo haberse adelantado tras un buen inicio de segundo tiempo. La tuvo Larrucea y solo la mano de Miguel evitó el gol. A partir de este suceso, es decir, de la constatación práctica de que es posible cerrar los partidos sin encajar un gol, la UD Logroñés reaccionó desde el juego para sumar tres puntos vitales: rebajan la presión existente por unos resultados no del todo convincentes, abren la puerta al optimismo para recibir una visita que se espera con fiesta en Logro- ño y Miranda; y Urbieta quizás pase a ser un suceso relevante.

 

FICHA:

Gernika: Carrio; Kevin, Barasaluce, Carracedo, Larrucez; Otiñano (Etxabe, m. 72), Lazucea; Barrón (Madrazo, m. 72), Olaetxea, Entzi; y Pradera (Txema Pan, m. 80).

UD Logroñés: Miguel; Sotillos, Caneda, Ramiro, Santos; Remón, Carles Salvador, Arnedo; Rayco (Carlos García, m. 90), Marcos André (Ñoño, m. 60), e Iván Aguilar (Pablo Espina, m. 80).

Gol: 0-1. m. 70, Rayco.

Árbitro: Baiges Dones, del colegio aragonés. Amonestó a Larrucea, Barasaluce, Oti- ñano, G. Larrucea, Madrazo y al técnico Jabi Luaces. Y a los riojanos Santos, Arnedo, Salvador e Iván Aguilar.

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