Los fantasmas de Las Gaunas

UD Logroñés, 1 – Barakaldo, 1
Primeros silbidos al equipo de Sergio Rodríguez tras un empate que pone en duda la capacidad de este equipo para asumir el reto de al menos ser cuarto

Tras una buena primera parte, la UD Logroñés encaja un nuevo gol (fantasma) a balón parado tras otro remate dentro del área pequeña

 

@smorenolaya. Logroño.

 

Hay estancias en Las Gaunas que no se han abierto desde hace mucho tiempo, a buen seguro desde que se inaugurara este recinto deportivo con la llegada del nuevo milenio. El estadio en sus dos plantas superiores es una especie de elipse continua, interrumpida habitualmente por puertas que siempre permanecen cerradas. ¿Qué habrá al otro lado? Algunos aseguran que el estadio está sin acabar, otros dicen que les han dicho que en muchas de esas salas se guardan los escombros que se generaron para levantar este estadio de cemento y plástico que a día de hoy continúa sin estar finalizado a la espera de vete tú a saber el qué. Otros, por el contrario, le quitan intensidad y misterio a la cuestión y opinan que sencillamente no hay nada, que está vacío y que algún día veremos su estado ruinoso. Y desde ayer, algunos defenderemos que por este estadio ya ‘viejoven’ pasean los fantasmas de siempre… alentados porque no sabemos lo que guardan al otro lado esas puertas siempre cerradas.

Muneta despeja de cabeza. Díaz Uriel.

Ahora bien, fantasmas ‘haberlos haylos’. Y cobran multitud de formas. Pueden verse en el instante exacto en el que se decide un cambio en el banquillo local. O cuando se intenta un remate sencillo fallado. O algo inaudito hasta el día de hoy: este fantasma se puede transformar en gol. Por eso Miguel detiene el remate de Buenacasa, y el asistente (bien posicionado) no duda y señala que es gol. El empate lo marca el línea. Y no lo celebra nadie. Porque es lo que tienen los fantasmas, que cuesta verlos. Para señalarlos primero hay que creer en ellos, y luego fijarse bien. Quizás ni su autor supo que había sido gol. Por eso no lo celebró. Hasta el final del partido nadie sabía tampoco quién narices había rematado solo en el segundo palo, de nuevo dentro del área pequeña, ese balón peinado en el primer poste. Fue Buenacasa, que lo envió con la dirección correcta, hasta que apareció la mano de Miguel, que defiende que no fue gol, que estaba por delante de la línea, y que Txusta (portero del Barakaldo) le había comentado al término del partido que “no ha sido gol”.

Eso dice Miguel, que pasa muy por encima un asunto reseñable a la hora de buscar testigos clave: Txusta está a 105 metros de su posición. Pero es lo que tienen los fantasmas, que ponen en duda hasta las buenas paradas. De constatar que ese balón no entra, será una gran parada de Miguel y un gran error del asistente, que le cuesta dos puntos muy importantes a un equipo que se lo ganó en la primera parte y los perdió con merecimiento en un nuevo hundimiento final. Pero si se logra advertir finalmente con el uso de la tecnología que ese balón estaba dentro será un error de Miguel, pues quedaría claro que el remate final de Buenacasa le pilló un paso por detrás de su línea de gol, más allá de que de nuevo los defensores locales se eximieron de defender el segundo palo. Nunca podremos saber si Miguel paró y el asistente le esquilmó dos puntos a los blanquirrojos. El fantasma sabe donde juega: la tecnología no ha llegado ni llegará a la Segunda B. No vaya a ser que la Federación Española de Fútbol vaya a constatar por una vez que cree en la profesionalización de su máxima categoría deportiva. Eso sí que sería un caso paranormal.

Gol fantasma con incidencia real: la pérdida de dos puntos clave en la pelea por ser cuartos a final de temporada. Un gol fantasma que aleja de nuevo al equipo de verse algo más cerca de la cuarta plaza, para manifestar que cada vez que está ante una oportunidad de situarse en el lugar que se le exige por presupuesto, los fantasmas pasean a sus anchas por Las Gaunas. Gol fantasma para reconocer errores fantasmagóricos, en la gestión de los cambios, y por supuesto en la gestión de la plantilla en este 2018 durante esta ventana abierta de fichajes.

Tras una buena primera parte, donde el equipo jugó bien ante la defensa de cinco del Barakaldo, con el gol de Muneta, de penalti claro sobre Rayco, para hacer justicia a lo visto sobre el terreno de juego; el equipo y Sergio Rodríguez acumularon un error tras otro. Se olvidaron del balón, no supieron adaptarse al 4-4-2 de Aitor Larrazabal, perdieron la presión, buscaron las contras sin saberse el camino hacia el gol, y los cambios llegaron con el 1-0 tarde y fueron erróneos. Porque Cifu juega a otra cosa que a defender un resultado, porque Ñoño salió a intentar deshacer el empate sin haber entrenado en toda la semana. Porque Arnedo calentó y calentó para finalmente no encontrar la complicidad del técnico. Porque… los fantasmas alimentaron un hecho indiscutible: la falta de efectivos para cerrar los partidos, y en caso de que se compliquen por un gol fantasma, la falta de efectivos para tener algún recurso más allá de un Ñoño lesionado.

Ñoño esta semana. / Sonia Tercero

Fantasmas en el banquillo y en los despachos. Y la pérdida constante de puntos, que alejan al equipo de su objetivo, que aminan a los silbidos finales, que asustan un poco a los convencidos… y que permiten ver fantasmas donde a buen seguro no los haya, pues tan solo cuatro puntos separan a este equipo de su primero objetivo. Pero es que cuesta no creer que en Las Gaunas no haya un fantasma ante la repetición constante de asuntos paranormales: Sergio García (ex de la UD Logroñés) lanza una falta fantástica que acaba topándose con la escuadra (insisto, Sergio García en Las Guanas); Miguel para con la cara un remate de bocajarro de Ander Vitoria para haber remontado el partido en tres minutos. Sergio Rodríguez no ve cómo Babá casi le gana el partido él solito. Que Rayco mejor en el campo que fuera. Que…  Terrorífico. Y claro, encima ahora toca viajar a Urritxe, castillo encantado para los blanquirrojos.

 

FICHA:

UD Logroñés: Miguel; Miguel Santos, Caneda, Ramiro, Paredes; Muneta (Ñoño, m. 80), Remón, Salvador, Rayco (Cifu, m. 70); Espina y Marcos André.

Barakaldo: Txusta; Son, Rubén, Picón (Buencasa, m. 45), Olaurtua, Galán; Babá, Cerrajería; Cuerva (Sergio García, m. 67), Vitoria y Jurgi (Alain Arroyo, m. 85).

Goles: 1-0, m. 28, Muneta, de penalti. 1-1, m. 77, Buenacasa.

Árbitro: Sánchez Alba, del colegio aragonés. Amonestó a los locales Santos, Remón y Muneta; y a los visitantes Picón, Olaurtua, Rubén, Babá, Cerrajería, Jurgi y Sergio García.

Incidencias: 2.903 personas en Las Gaunas. Tarde agradable. Césped en buen estado, salvo el área del gol sur de Las Gaunas.

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