Sergio Rodríguez no es Luis Molowny

 

Con la confianza del club y en medio del clamor del socio blanquirrojo, Sergio Rodríguez decide ser entrenador de fútbol

El hombre tranquilo necesitará de la confianza plena del propietario, el apoyo sin fisuras de la directiva, y una dirección deportiva fuerte

 

Sergio dirige un entrenamiento. / M.H.

 

@smorenolaya

Luis Molowny era canario. Me he enterado justo hoy. De verdad que no lo sabía. Me lo imaginaba ruso o polaco… se me hacía tan viejuno que pensé que podría ser prusiano. Pero Luis Molowny era canario. Y a muchos se nos quedan muy lejanas sus grandes gestas con el Real Madrid. Así que cada vez que Félix Revuelta, propietario del club, advierte eso de que quiere que “sea nuestro Luis Molowny”, la vista se nos torna en blanco y negro. Carlos Pouso iba a ser su Luis Molowny. Sergio Rodríguez va a ser su nuevo Luis Molowny… Muchos Luis Molowny para tan poco tiempo. Y Luis Molowny era canario.

Sergio Rodríguez, durante un entrenamiento anterior. / Miguel Herreros.

Sergio Rodríguez es de Logroño, es joven, su imagen llega en HD y en su currículum tiene dos ascensos a División de Honor juvenil, un descenso a Nacional juvenil, y siete victorias, un empate y una derrota en sus nueve partidos como entrenador principal de la UD Logroñés. Está en tiempo y forma muy alejado de don Luis Molowny, que era canario. Por cierto, también suma, Sergio Rodríguez, la mejor racha de victorias consecutivas en toda la historia de la entidad riojana: seis.

El jugador que dejó de ser futbolista en la UD Logroñés cuenta con el apoyo de la directiva no profesional de la entidad que dirige Félix Revuelta. Tiene la confianza de todos los entrenadores que conforman la cantera del club de Las Gaunas, que le han ayudado a salvar al equipo por la vía más rápida. El director deportivo, Carlos Pouso, ya dijo durante su presentación que era el entrenador ideal y su primera opción antes de la llegada de Rafa Berges. Tanto los jugadores que acaban contrato el 30 de junio como los que lo seguirán teniendo más allá de esta fecha límite han demostrado estar con él en todo momento. Y Félix Revuelta ya le ha puesto la etiqueta del nuevo-viejo Luis Molowny. Todo en orden, por tanto, para afrontar un nuevo proyecto deportivo.

La unanimidad en relación al liderazgo de Sergio Rodríguez parece en estos momentos clara, evidente y lógica. Le defienden elementos tan necesarios como su relación triunfal con el primer equipo, su conocimiento de la entidad como hombre de la casa, y el respeto y admiración a día de hoy de una afición entregada a su juventud, a su moderación, y a su buen trabajo ténico, táctico y mediático. Sergio Rodríguez es el hombre tranquilo que ha mantenido en la intranquilidad a todo el entorno del club hasta el día de hoy. Era imposible saber si iba a seguir o no. Reflejo claro de esa tranquilidad y moderación que le hace ser un absoluto enigma pese a llevar más de cuatro años en la UD Logroñés. Habla poco, pero se explica bien. Dice lo justo en el momento oportuno, y gana partidos que es al final la gran diferencia entre él y el resto. Ahora deberá trasladar este liderazgo a los despachos, donde la vida transita por lo general hacia otras normas de comportamiento. La fe ciega es más vulnerable.

Sergio Rodríguez. / J.R.

Las victorias de Sergio Rodríguez ya son pasadas. Son historia, como Luis Molowny. Han ayudado a salvar al equipo en un momento límite, pero ni mucho menos serán importantes el curso que viene, cuando Sergio Rodríguez y su plantel vuelvan a afrontar el objetivo claro y determinante del ascenso a Segunda en 38 jornadas larguísimas. Sergio Rodríguez es una ventana hacia el futuro, pero deberá superar con éxito un verano de restructuración completa de la entidad, sobre todo en materia deportiva.

Félix Revuelta tiene la obligación de demostrar desde el primer momento que Sergio Rodríguez y Carlos Pouso sí son sus Luis Molowny. Es aquí donde la figura de Carlos Pouso, con un año más de contrato en el club, pasa a ser trancendental para que las exigencias de Sergio Rodríguez sean atendidas en todo momento. Así se evitará caer en viejos errores, esos que tanto lastraron a Raúl Llona, por ejemplo. La Segunda B deja sus coordenadas, y los ascensos más recientes y exitosos se producen a partir de direcciones deportivas fuertes: UCAM, Reus…

La directiva no profesionalizada además de sacar tiempo para el club entre sus obligaciones profesionales diarias deberá demostrar con hechos lo que ahora son grandes palabras, esas que manifiestan que Sergio Rodríguez es “uno de los pilares más importantes del club”, tal y como refleja la nota de prensa por la que se ha hecho oficial la continuidad de Sergio Rodríguez hasta 2019. Apoyo inquebrantable desde esos pequeños gestos diarios que fortalecen o debilitan las relaciones existentes en una entidad, porque la familiaridad y la confianza favorecen la profesionalidad de quien ha decidido ser entrenador de fútbol en el equipo de referencia de su casa.

Arranca la era de Sergio Rodríguez en la UD Logroñés, que debe aprovechar al máximo el trabajo realizado por la entidad durante el pousismo. Frescura, juventud y nueva metodología de trabajo se dan hoy la mano con la experiencia en Segunda B, los grandes éxitos logrados, y la empatía de Carlos Pouso con la propiedad, para juntos alcanzar el objetivo de la Segunda División.

Luis Molowny falleció en 2010.

 

1 Response

  1. alfredo dice:

    manteniendo siempre la incognita como siempre que un factor en la vida se pone en practica, es lo mejor que le ha podido pasar a la UDL , a la afición, y la duda personal a Sergio Rodríguez.Como abonado a la UDL , estoy contento de esta decisión, de renovación, y deseo los mayores éxitos en todo lo deportivo que concierna a la UDL,y que el año que viene por estas fechas , hablemos de que se ha logrado lo que todos ansiamos. Aupa siempre la UD LOGROÑES:

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