Un pillo en el extremo

UD Logroñés, 3 – CD Vitoria, 1

 

Ñoño celebra su primer gol con la grada de preferencia de Las Gaunas. / Fernando Díaz

 

Ñoño marca dos goles, le hacen dos penaltis (uno lo falló Muneta y otro el propio Ñoño) y se muestra como la punta de lanza de un equipo arrollador y sexy.


@smorenolaya. Logroño.

 

La UD Logroñés es ese madurito interesante. Tiene la experiencia del curso pasado y encandila por todas las esquinas luciendo el moreno piscinero típico de este mes de agosto. Le silban al pasar. Se giran hasta los más circunspectos buscando el piropo adecuado: “Guapo, tiazo… Si es que ilumina con su mirada”. Y unos cuantos socios más. Todo un morezano de ojos azules que asume su poder de atracción con rotunda normalidad, pues son muchas las batallas que ha superado hasta llegar a esta situación ideal: todo lo sucedido el curso pasado para ahora sumar dos victorias en los dos primeros partidos de liga.

Esta vez tras un serio correctivo a un Vitoria superado en todo momento por la presencia veterana de un equipo trabajado este verano en continuidad respecto al final del curso anterior. Llegó a julio con el trabajo realizado a final de la temporada anterior y nada parece haber cambiado en la rutina exitosa de un conjunto conjuntado, de un equipo equipado, de un madurito dispuesto a hacer gala de sus credenciales desde la primera semana.

 

Marcos André hizo el tercero de cabeza. / Fernando Díaz

 

Goleada seria e indiscutible ante un Vitoria (filial del Eibar) que perdió el partido en diagonales precisas de la defensa riojana al ataque local, y que fue goleado con la precisión que esta UD Logroñés tiene en el manejo de la pelota. Mezcla en largo y en corto como si no le costara. Y sinceramente, es una delicia verlo in situ. Sin duda, el impulso necesario para una campaña de socios donde el principal atractivo está siendo indiscutiblemente el juego colectivo que practica el conjunto de Sergio Rodríguez, un entrenador riojano dispuesto a hacer bien las cosas desde el principio para acercarse con garantías al éxito absoluto.

Y para empezar: esta UD Logroñés presenta en sociedad a un pillo en el extremo. Uno de esos futbolistas que Carlos Pouso se adelanta al resto por experiencia y visión. Ñoño es don Marco Asencio, un chico de San Fernando que fue el jugador revelación del equipo revelación la temporada pasada, y cuya hambre contra los laterales viene a manifestar que quiere vivir, bien, del fútbol. Se los come al sprint y provoca que su par este sábado acabe sustituido en el descanso porque se muestra incapaz de defenderlo. Pobre Cipetic. Ñoño para el minuto dos ya le había roto en velocidad, ya había rematado en un mano a mano, ya veía cómo le hacían penalti en una entrada por detrás. Lo falló Antxon Muneta para evidenciar que hay algo que aún no está engrasado en agosto, y es la suerte del penalti. Dos tuvo la UD Logroñés, y dos falló. El primero, Muneta; el segundo, en el segundo tiempo, Ñoño, que hubiera sido el cuarto del partido.

El pillo gaditano siguió a lo suyo desde el extremo, respaldado por un equipo que le buscaba con gusto. Le lanzó Carles Salvador un balón de NFL, y lo recibió el extremo para encarar y superar, esta vez sí, al meta, hacer el primero y dejar constancia que el primero lo falló por la presión de jugar en Las Gaunas. Ajustó su zurda y abrió el marcador para el 23.

Es Ñoño un futbolista de moreno aceitunado, veloz desde la cuna, valiente por ganas y pillo en la resolución ante los porteros rivales. El primero de vaselina con la izquierda, y el segundo en el descuento de la primera parte con la derecha y al segundo palo en una constante y maravillosa diagonal en conducción.

Todo resuelto al descanso.

El partido estaba visto para sentencia. Y la segunda parte fue un ejercicio hedonista pues todos los blanquirrojos querían la pelota, querían mostrar todo su potencial, querían romper con el recuerdo del mal verano anterior… jugando al fútbol. Deliciosos minutos que acabaron con el tercero, Marcos André de cabeza, y con el que hubiera sido el cuarto de los riojanos desde el punto de penalti. Pero es que el niño pillo se pidió lanzarlo y lo ajustó a la misma escuadra en demasía. Lo quería Espina, y también Muneta para sacarse de encima el error inicial. Pero Ñoño pretende dejar huella. Y amenaza con un triplete a no mucho tardar. Porque los pillos juegan al fútbol sonriendo.

 

FICHA.

UD Logroñés: Miguel Martínez de Corta; Miguel Santos, Caneda, Zubiri, Paredes; Muneta, Arnedo, Salvador, Ñoño (Germán Sáenz, m. 70); Espina (Ramiro Mayor, m. 80) y Marcos André (Rayco, m. 65).

CD Vitoria: Cebriá; Cipetic (Ibaigoren, m. 45), Amelibia, Moreno (Ajuriagoikoa, m. 45), Julen López; Sarriegi, Julen Azkue, Ribeiro (Alfonso, m. 64); Ángel, Koldo Obieta y Fran Pastor.

Goles: 1-0, m. Ñoño. 2-0, m. 45, Ñoño. 3-0, m. 53, Marcos André. 3-1, m. 85, Julen Azkue.

Árbitro: Recio Moreno, del colegio navarro. Amonestó a los visitantes Amelibia, Moreno, Sarriegi y Julen Azkue; y a los locales Paredes y Arnedo.

Incidencias: Primer partido de liga de la UD Logroñés en Las Gaunas. Césped en perfecto estado. Mucho calor y bochorno. 2.480 personas siguieron el partido en directo.

1 Response

  1. alfredo dice:

    aupa la udlogroñes siempre

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